Irán es uno de los diez principales países productores de petróleo del mundo, con una producción de 3,1 millones de barriles por día. Produjo casi el doble en la década de los setenta, antes de la Revolución Islámica de 1979 y la imposición de varias oleadas de sanciones económicas estadounidenses.
El gobierno de Teherán podría aumentar la presión sobre Estados Unidos bloqueando el Estrecho de Ormuz, por donde pasa una quinta parte del petróleo líquido del planeta.