Desde el año pasado, la prensa de Milwaukee compara al ICE con el Ku Klux Klan, que no fue una aberración marginal en la historia de Estados Unidos, ni una mera consecuencia de los delirios racistas. La policía de emigración tampoco es una aberración propia de Trump. Ambos parten de la misma matriz: el terrorismo de Estado, a la vez fascista y racista, como técnica de división y control de la clase obrera.