La Guerra de Irán también es económica y tiene uno de sus termómetros en las bolsas mundiales, especialmente en las asiáticas, que empiezan a perder la calma.
A pesar del salvavidas que le lanzaron, la de Seúl se desplomó casi un 10 por cien. Tras advertir las ventas masivas, la bolsa cerró dos veces para evitar el desplome, pero no han podido impedir que, desde el inicio de la guerra en Oriente Medio, el índice Kospi, gemelo del Ibex, haya registrado su mayor caída en 15 años.